lunes, 27 de abril de 2009

¿El arte pronosticó la influenza?


Como si no fuera suficiente lidiar con dos problemones en México, que son la inseguridad y la crisis económica, ahora aparece un tercer ayudante del caos: la influenza. Es bueno que los gobiernos, tanto de los países mas afectados por este mal como del resto del planeta, ya estén tomando medidas urgentes y enérgicas para acabar lo mas pronto posible con este brote infeccioso que ha cobrado, por lo menos en nuestro país, alrededor de 150 vidas. No hay que dejar de atender las recomendaciones que se están haciendo a través de los medios de comunicación, incluso por el mismo Presidente de la República, Felipe Calderón.
Cuando escuché en días pasados el comunicado a nivel nacional que hizo el Secretario de Salud, José Ángel Córdova Villalobos, fue inevitable que pensara en como la literatura y el cine muchas veces se adelantan con su ficción a la realidad que se dará en el futuro.
En el 2007, cuando comenzaba a hacer mis pininos en la literatura venciendo la hoja en blanco con mis primeros relatos cortos, me enteré de la convocatoria para el Premio Nacional de Cuento Criaturas de la Noche de ese mismo año. Yo deseaba participar enviando un cuento de mi autoría. El relato, según especificaba la convocatoria, tenía que abordar el tema del terror o el tema de la fantasía. Para entonces yo solo había leído unos tres o cuatro cuentos de Poe, Drácula de Bram Stoker y uno que otro relato fantástico del Gabo. No dudé en buscar mas literatura que ayudara a mis fines. Así es como di con El Umbral de la Noche (1978) de Stephen King. En este libro esta incluido un cuento llamado Marejada nocturna, narrado en primera persona por un joven sobreviviente a una epidemia de gripe llamada A6. Transcribo un párrafo del relato: Ésa era, pues, la situación: toda la raza humana aniquilada, pero no por las armas atómicas ni por la guerra biológica (?) ni por la contaminación ni por nada portentoso. Solo por la gripe. Me habría gustado colocar una inmensa placa en alguna parte. Quizás en las salinas de Bonneville. La Placa de Bronce. De cuatro kilómetros y medio de longitud de cada lado. Y diría en grandes letras en altorrelieve, para información de cualquier extraterrestre recién llegado: SÓLO LA GRIPE. El signo de interrogación (?) no aparece en el relato original, este es de mi cosecha; ya ven como se las gastan los gobiernos actualmente para distraer a la población.
El séptimo arte también ha hecho lo suyo en cuestión de profecías que tarde o temprano se cumplen. Al igual que el relato de King, recordé una muy buena película que dirigió nuestro compatriota Alfonso Cuarón; es más, no solo eso, sino que también escribió el guión, adaptando para la pantalla grande la novela The Children of Men (1992) de la escritora británica P.D. James . El filme al que me refiero es Niños del hombre (2006). La historia transcurre en la ciudad de Londres en el año 2027. El mundo es un completo caos debido a las guerras de todo tipo, la contaminación, los suicidios en masa y la esterilidad en toda la población mundial; no hay un solo niño en el orbe. La persona mas joven, a quien consideran un infante, tiene 19 años y es asesinado. Adivinen porque se acabaron los niños en este mundo del futuro; exacto, por una epidemia y ¿que creen? Claro, de gripe. El fin de los infantes por una epidemia de gripe. Los escenarios de esta película son muy grises, clásico del ambiente londinense, pero llegan a ser casi negros -aunque la cinta esta filmada a color- y da la impresión (que así se supone que es) de que se vive un duelo permanente por la ausencia de los traviesos chiquitines. La parte esperanzadora de la película (¿y del futuro?) es cuando una mujer de color queda embarazada sin saberlo y el protagonista principal, llamado Theo e interpretado por Clive Owen, no se separa de su lado y la protege.
Sorprendente ¿verdad? La próxima vez que leas alguna novela de ciencia ficción adentrada en un futuro de calamidad o veas una película como Niños del hombre (no olvidemos El día después de mañana), medita profundamente sobre el porcentaje de realidad en el contenido y que se puede dar en los años venideros, porque tal vez estés viendo el futuro que tarde o temprano vivirá la humanidad.

1 comentario:

  1. Cuando se habla del futuro en los libros siento que muchas cosas ya pasaron y están sucediendo, ahora me viene a la mente el libro Fahrenheit 451, no sé si sentirme afortunada de vivir la realidad de los libros de ficción

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